lunes, 22 de enero de 2018

Más sobre las monjas de San Daniel

La priora de un monasterio abandona el claustro para solidarizarse con Puigdemont en Bruselas
Exterior del monasterio de San Daniel con el lazo amarillo bien visible
Cuando la semana pasada escribía acerca de la curiosa visita a Puigdemont de la madre priora del monasterio gerundense de San Daniel, me dejé en el tintero una serie de particularidades sobre dicho cenobio y esa monja tan pintona. La hermana Assumpció Pifarré Clapés, de 74 años, es la más joven de una comunidad de seis benedictinas, en evidente proceso de extinción. Si ello se trasluciera a la vida civil, nos hallaríamos indudablemente a las puertas de una disolución social por falta de activo; en este caso, el mayor activo de un convento, cual es el personal. Unido a sus inmensas instalaciones. Inmensas, pero vacías.

Sin embargo, a la priora-viajante no le preocupa que sea la última de filipinas de un monasterio milenario. En una entrevista concedida al diario Ara, con motivo de los mil años de San Daniel, afirmaba con relación a la crisis vocacional: “Yo no pienso salir a la calle con una campanilla para buscar vocaciones. Tampoco creo que la solución pase por traer jóvenes de Suramérica o países lejanos. Si se ha de acabar nuestra forma de vida, que se acabe”.

domingo, 21 de enero de 2018

Omella no es el capitán Kirk, y vamos sin rumbo...

Hoy domingo 21 de enero el cardenal Omella habrá tomado posesión como titular de la Basílica de Santa Cruz en Jerusalén en Roma, el próximo sábado 27 la plaza de la iglesia de Cretas, su pueblo natal, tomará su nombre: “Será un acto muy bonito” dijo Fernando Camps el alcalde. Pues sí, todo será muy bonito, pero las placas de mármol y los títulos y cargos que de manera carrerista va acumulando don Juanjo, entre ellos el de miembro de la Suprema Signatura Apostólica que recién le ha caído del cielo sin tener la más mínima formación jurídica, será lo único que quedará de su paso y misión episcopal entre nosotros. Cargos, placas, títulos. Todos eso son zarrios, don Juan José, únicamente zarrios inútiles.

Cuando hace años, en las postrimerías del pontificado de Sistach comentamos con nostalgia y profundo deseo de cambio, que lo que necesitaba Barcelona eran obispos como San Olegario, San Carlos Borromeo o Santo Tomás de Villanueva, no queríamos decir otra cosa que necesitamos pastores santos, generosos y entregados a la misión apostólica, de la que los oropeles episcopales y cardenalicios son únicamente el revestimiento cuando no el lastre. 

viernes, 19 de enero de 2018

La Glosa Dominical de Gérminans

UN HIJO MÁS PARA EL REINO

El relato del evangelio de San Marcos en este domingo describe el efecto inmediato del bautismo y de haber superado acto seguido, en el desierto, las tentaciones. Ese es el trasfondo tácito.  Revestido del mandato del Padre y lleno del Espíritu Santo, Jesús partió hacia el desierto para aclararse, obviamente en su naturaleza humana, sobre cómo realizar su misión salvífica. Razón por la cual no usó el poder por sí mismo, no forzó a Dios abusando de su amor y no utilizó el poder para aplastar a los hombres. 
La escena evangélica de este 3º domingo “per annum” plasma el primer movimiento de Jesús, que es quizás el más importante y la síntesis de todo el Evangelio. El evangelista nos recuerda que Juan Bautista, el precursor, fue arrestado por el hecho de señalar a Jesús como Mesías, precediéndolo con su muerte para subrayar el camino del Justo que sufre injustamente. Ahora le toca a Jesús, que parte de Betania con dirección a Galilea (para entendernos, desde el este del río Jordán, cerca del Mar Muerto, hasta el norte del país) encarnando el anuncio de la salvación de Dios que se inicia por los últimos: esa es la Buena Noticia.

jueves, 18 de enero de 2018

El sexo ¿sagrado o instrumental?

Tiempo hubo en que la barrera entre el lícito sexual y el ilícito sexual era meridiana. Es que el sexo, igual que en la naturaleza (¡vaya rareza!) era reproductivo. Y en virtud de esa característica, era sagrado. Sí, era un sacramento social, igual que es un sacramento natural. El sexo era tan determinista como la vista o el tacto o los pies. No quedaba en el ámbito del albedrío determinar cuál había de ser el uso de los ojos o de los pies. Ni el del sexo. Cada cosa era para lo que era.

Por eso, porque el sexo era para la reproducción, era sagrado. Porque la práctica sexual podía conducir a la mujer a la maternidad, estaba sometida a regulación y a restricciones rigurosísimas. Porque la maternidad era sagrada y porque el hijo era sagrado, la mujer lo era también. La mujer era tratada como sagrada: era inviolable, bajo pena de muerte. La ley de Moisés (y la mayoría de las antiguas leyes de los pueblos civilizados) castigaba la violación con la muerte. Y castigaba también con la muerte (por lapidación) a la mujer que pusiera en riesgo consintiéndolo, la sacralidad de su vientre. El sexo era para la vida. Hasta el sexo de la mujer esclava era para la vida. Eso es lo que explica que exista una moral sexual en todas las civilizaciones: absolutamente en todas.

miércoles, 17 de enero de 2018

Más fotos para la vergüenza: Ahora "Els pastorets"


La semana pasada diversos medios de comunicación se hicieron eco de la denuncia efectuada por SCC (Societat Civil Catalana) en referencia a la representación de "Els Pastorets" de Sant Salvador de Guardiola, en los que podía verse la urna del ilegal referéndum del 1 de octubre en el centro de la escena como lo más sagrado, más que San José, la Virgen María y el Niño Jesús. También aparecía una estelada luminosa, como estrella anunciadora, mientras sonaba el canto de "La Senyera". A la denuncia se incorporaba un vídeo de la citada representación para que quedara demostrado que no es la apreciación de un espectador sino una realidad fehaciente y demostrable.

No es un hecho ni mucho menos aislado, como en tantas otras tradiciones cristianas catalanas, se aprovecha estos espectáculos populares para el adoctrinamiento, y para que parezca lo más normal del mundo que en el nacimiento de Jesús hubieron urnas catalanas, banderas esteladas o lazos amarillos. 

"Els pastorets" es una recreación teatral de la experiencia de dos pastorcillos que van a adorar al Niño Jesús, mientras el demonio intenta evitarlo con sus malas artes. Una forma divertida y graciosa de representar la histórica lucha entre el bien y el mal en la que como es evidente  el mal es derrotado y los pastorcillos pueden adorar finalmente al Hijo de Dios.

Hay muchos tipos de "Pastorets" según el guión que se siga para la representación, los más conocidos son l'Estel de Natzaret de Ramon Pàmies (1903); Els pastorets o l'adveniment de l'Infant Jesús de Josep Maria Folch i Torras (1916) y La Flor de Nadal, de Francesc d'Assís Picas (1954), autor de la sección "La heroica mujer catalana durante la persecución religiosa en Cataluña (1936-39)" que fue publicada en nuestra web.

Tradicionalmente "Els pastorets" se representaban en los Centros Católicos y Centros Parroquiales, por tanto en entidades confesionales, como una obra catequética amena y divertida para hacer llegar sobre todo a los más pequeños como fue el nacimiento de Jesús.

Pero en los años de convulsión religioso-política, muchos de estos centros perdieron esa condición confesional, como consecuencia de la desidia de muchos párrocos que los dejaron "independizarse", quedando solamente el nombre de católico pero perdiendo la Iglesia todas sus competencias para poder controlar lo que allí se hacía o se representaba.

Actualmente "Els pastorets" se representan en tres tipos de locales, los que aún son propiedad de la Iglesia, no sólo nominalmente sino que tienen todo el control, los que forman teóricamente parte de la Iglesia pero están gobernados por Patronatos o Juntas en los que ya no hay control eclesial. Y finalmente los teatros convencionales públicos o privados en los que la Iglesia no tiene ni ha tenido nunca ningún control.

martes, 16 de enero de 2018

Centenario del nacimiento de Don Marcelo

Su secretario, Santiago Calvo, recuerda su paso por Barcelona: «Lo que pasa hoy en Cataluña se fraguó entonces»

Ayer se cumplieron los cien años del nacimiento de uno de los más grandes obispos que tuvo España en el siglo XX, y que fue arzobispo de Barcelona entre 1967 y 1971. Me refiero lógicamente a Don Marcelo González Martín, que después de marchar de Barcelona, echado por su clero  y por los líderes nacionalistas del momento (Pujol, Benet...)  tuvo un pontificado esplendoroso en la diócesis primada de Toledo, reflejado de manera especial en su Seminario, y jugó un papel fundamental en el proceso de Transición Democrática como contrapeso del otro gran protagonista eclesial del momento: el cardenal Vicente Enrique Tarancón.

Con motivo de este centenario, el que fuera su secretario, el Rvdo. Santiago Calvo Valencia, repasa para el diario ABC, los años que Don Marcelo estuvo en Barcelona, con una afirmación en forma de titular: "Lo que hoy pasa en Cataluña se fraguó entonces". Ciertamente, que expulsar a un obispo no catalán que cuatro años más tarde presidiría los funerales por el Generalísimo, fue un verdadero triunfo contra el ya decadente régimen, lo que envalentonó al nacionalismo catalán, que con éste y muchos otros pequeños éxitos de "guerrilla", acabó creyéndose que podía conseguir sus objetivos máximos, incluyendo la Independencia. De ahí tantos paralelismos que vemos estos días en el bando secesionista, por comparar la situación actual con la que se vivió en aquellos tiempos cuando aún no había democracia.

lunes, 15 de enero de 2018

Monjas en Bruselas

Aunque no lo parezcan las dos mujeres que salen en la foto al lado de Carles Puigdemont son dos monjas benedictinas del monasterio de San Daniel de Gerona. La del pelo blanco es nada menos que la priora del monasterio, la hermana Assumpció Pifarré Clapés. Ella y la hermana Núria se fueron de viaje a Bruselas la semana pasada, para mostrar su apoyo y solidaridad al huido ex presidente de la Generalitat. Hasta ahora ya teníamos una benedictina famosa como Teresa Forcades del monasterio de Sant Benet, en la montaña de Montserrat; pero parece que el activismo político cunde en la
s religiosas que profesan la Regla de San Benito y les es permitido abandonar el claustro, con la propia superiora predicando con el ejemplo. 

El monasterio de San Daniel, ubicado en las afueras de la capital gerundense, cumple este año el milenario de su fundación. No quedan muchas monjas en sus inmensas instalaciones y como otros muchos monasterios tiene que dedicarse como principal tarea a la hospedería de turistas y peregrinos. La hermana Assumpció Pifarré es su priora desde el año 2006. Hija de una familia muy religiosa de quince hijos, ya lleva 52 años como profesa. Entre sus hermanos hubo otro benedictino, el padre Cebrià Pifarré, fallecido a principios de 2016.